Final de Esa es otra historia

Si, queda cortada pero es un registro inequívoco de una bella función.

Cada una tiene su particularidad. Esta la registramos aquí además de la memoria. 

Mudanza

 




Viví durante veinte años en el mismo departamento. Me tuve que mudar en estos días y noto, al dejar la casa de siempre que más que dar vuelta una página comienzo otro tomo.

La vida se va poblando de cajas cuyo contenido olvidamos hasta que un día volvemos a abrirlas.

Tapado por algunos cuadernos estaba el estuche de una de mis plumas, precisamente con la que estoy escribiendo ahora el texto que pasará a formato digital. Inmensa alegría me dio reencontrarme con ella.

Cuando vi a mi hija despedirse de su historia con aquel hogar donde una vez existió su cuarto, luego de ayudarme junto a Santiago, su pareja, a organizar, adecuar y disimular mi torpeza entendí que cuando cerrara por última vez esa puerta sería el mismo impacto que tiene un punto final en una oración. Navegué la emoción como piloto que atraviesa una turbulencia.

Todo sucedió en el mismo fin de semana en que cumplía años. Festejo con amigos y familiares y luego terminar de mudar lo que restaba. En otra ocasión, también para un cumple, inicié el día o la noche haciéndome un estudio de sueño para analizar la frecuencia de mi apnea. Cosa rara ir a un lugar desconocido llevando el pijamas.

El clima acogedor y el orden con el que montaron todo Aye y Santi se diluyó con las cajas que llegaron después. Ahí estoy, soportando la ansiedad de ver todo ordenado, pensando en Murakami y el efecto que desatan las cosas que cambian de lugar. Quizás por influencia del japonés empecé a prestarle más atención a los japoneses. Cuando fui a llevar ropa a un lavadero nuevo atendido por descendientes nipones le comenté a la mujer que atiende. Me miró directo a los ojos y me dijo: “Hay que tener paciencia y hacerlo lentamente. Hay tiempo” Siempre supe que la literatura me salvaría más de una vez.

Jardinería para post-graduados (Master)

Compartiré aquí algunos conceptos y tips para el buen cuidado de las plantas del hogar.

 Santa Rita


Una planta cuya ferocidad no se pone en duda es la Santa Rita. Las espinas pueden ser más dañinas que las garras del yaguareté pero a diferencia del felino, se mantiene quieta cuando no sopla el viento pero esa actitud es traicionera porque aunque no se agazape para saltar sobre nosotros como el mamífero aprovecha nuestras distracciones para clavarnos sus espinas y hacernos maldecir, poniendo en evidencia que poco tiene de Santa y muchos menos de Rita. Rasga con extraordinaria voluntad remeras, buzos, codos y cuenta en ocasiones con abejas que las custodian como centuriones romanos, vaya uno a saber bajo que influjos o falsas promesas.

Es aconsejable mantenerla a raya de manera estricta, impidiéndole el crecimiento de ramas que como tentáculos se aferran a otras plantas vecinas para someterlas a voluntad. Dice el refrán popular: “Santa Rita, lo que te da, te quita”. Hemos comprobado en carne propia la segunda parte del refrán como cierta.

Poda


Rosa china



También conocida como Hibiscus rosa o 中國玫瑰 en su lugar de origen. Su origen es en Asia tropical pero acá crece sin reparar mucho en que está lejos de su continente primitivo. Las variedades van del rojo al blanco pasando por el amarillo lo que denota una enorme personalidad y poder de mimetización.

Dicen que hay que cuidarla de las heladas pero yo la veo lo más campante con temperaturas abajo del cero y sin bufanda.

Hay que cuidar que cuando esté ubicada en los lugares cercanos al cerco de entrada, ya que por su forma de crecer y expandirse, impide el paso a los caballeros de galera. Por eso es aconsejable una poda precisa entre mayo y agosto que son los meses donde por lo general vacaciona.

Poda


Invadiendo la vereda


En su sitio


Floripondio o Brugmansia arbórea


Si esta planta juntara dinero con la misma facilidad con la que reúne abejas los dueños no necesitarían trabajar.

Puede crecer hasta 7 metros por lo que es aconsejable mantenerla a la altura del ombligo para poder apreciar las flores sin tener que usar una escalera.


Si preparás un té de Floripondio:

Como en el caso de Datura, todos los órganos aéreos de las especies de Brugmansia contienen sustancias cuyo consumo puede provocar problemas en la salud humana. En concreto contienen alcaloides tropánicos  tales como la escopolamina y la hiosciamina, entre otros. Su ingestión, tanto en humanos como en otros animales, puede resultar fatal puesto que tiene efectos alucinógenos bastante potentes muy superiores a otras plantas alucinógenas. 

Esto lo comprobamos una tarde en que quisimos medir sus efectos convidándole un té a nuestra tía Olga y hasta hoy desconocemos su paradero. Habló toda la tarde y salió de casa de mi madre en busca de un unicornio de color indefinido.

En futuras entregas compartiré con los lectores mis conocimientos sobre plantas hogareñas y sus signos vitales.

Los que quieran profundizar en el terreno de este arte pueden dejar sus comentarios para que me contacte y haga una pequeña demostración en sus jardines.