La cosecha

 

Los cinturonazos que le daba al limonero para que dé frutos, se los propinó también a su mujer por un embarazo que le diera un hijo macho. Cosechó limones esa primavera.

Calesita eterna


 Vivo en un país que gira en una calesita eterna.

Podés dar vueltas en un barco, en un caballo, en un avión o sujetarte de pie de alguna barra mientras gira descontrolada, sin pausa. Cada muchas vueltas, si la suerte está de tu lado, te llevás la sortija, pero tarde o temprano pasarás por los mismos sitios con la misma mirada e incredulidad de un niño.

El taura

 

Ilustración: Darío Parissi


Cada vez que salía del salón para batirse en un duelo a cuchillo, volvía solo, salvo una noche, en que volvió su rival agarrándose las tripas y él se quedó fumando en la vereda.