Los cinturonazos que le daba al limonero para que dé frutos, se los propinó también a su mujer por un embarazo que le diera un hijo macho. Cosechó limones esa primavera.
Una ensalada mixta de casi todo lo que hago
Los cinturonazos que le daba al limonero para que dé frutos, se los propinó también a su mujer por un embarazo que le diera un hijo macho. Cosechó limones esa primavera.
Podés dar vueltas en un barco, en un caballo, en un avión o sujetarte de pie de alguna barra mientras gira descontrolada, sin pausa. Cada muchas vueltas, si la suerte está de tu lado, te llevás la sortija, pero tarde o temprano pasarás por los mismos sitios con la misma mirada e incredulidad de un niño.
Cada vez que salía del salón para batirse en un duelo a cuchillo, volvía solo, salvo una noche, en que volvió su rival agarrándose las tripas y él se quedó fumando en la vereda.