Cada vez que salía del salón para batirse en un duelo a cuchillo, volvía solo, salvo una noche, en que volvió su rival agarrándose las tripas y él se quedó fumando en la vereda.
Una ensalada mixta de casi todo lo que hago
Cada vez que salía del salón para batirse en un duelo a cuchillo, volvía solo, salvo una noche, en que volvió su rival agarrándose las tripas y él se quedó fumando en la vereda.
He recibido
emocionantes devoluciones de la publicación anterior: Breve tratado sobre las cartas. Hay
quienes recordaron el tiempo de sus cartas en noviazgos, hay quienes quemaron
cartas recibidas de personas que ya no están en este mundo. Y el humo con el
contenido de esas cartas creo que las llevó a otra dimensión.
Mi amigo Diego
Sylwan compartió conmigo y me autorizó a publicar esto que comparto.
Su hermano
Claudio le escribía a su novia en Buenos Aires desde Estocolmo. Y su arte
estaba reflejado en los sobres que él ilustraba especialmente para su envío.
Una joya. Un
detalle lleno de una exquisitez excelsa.
Si pensamos en
algo personal, aquí tenemos un ejemplo.
La carta la
inspira el destinatario/a. El complemento del arte.