Quedaron cuatro notas

 

Ilustración Darío Parissi

Quedaron cuatro notas suspendidas,

tres líneas de fiebre y una carta sin terminar,

las facturas de servicios ordenadas,

las fotos familiares y una taza de café frío.

Un cenicero repleto de colillas y la estilográfica cerrada,

una guitarra cubierta de polvo,

algunos apuntes con letra despareja

y un reloj despertador a cuerda detenido.

La luz se filtraba por las cortinas claras,

un olor a tabaco flotaba en el ambiente,

una máscara de porcelana sonreía en la pared

y un libro señalado en la mitad esperaba sobre la mesa.

La luna redonda dentro de una cerradura,

la lectura de algunos libros esenciales,

las risas de veladas maravillosas,

canciones impregnadas en las paredes.

la sombra de una hilera de discos,

dos constelaciones por descubrir,

el eco del choque de unas copas en el brindis,

la euforia contenida y el amor derramado,

las noches de vigilia,

los besos sin pasión

y todo el universo en cuatro notas.