viernes, 9 de mayo de 2008

Cartas de Combate

Algunos ejemplos que podrìan haber tenido un sobre con mecha:

Como cualquier mortal he padecido burocracia, malos tratos, estafas.
Muchas motivaron respuestas escritas, y en su mayorìa satisfacciones personales, al momento de escribirlas y al obtener con ellas un llamado de disculpas.
Hace poco, urgando en viejos archivos, encontrè unas pocas que volvieron a causarme gracia.
Todo lo que se cuenta en ellas es cierto, solo matizado por la exageraciòn natural al que el humor nos lleva tan saludablemente.
He hecho una selecciòn de ellas.

Buenos Aires, 21 de abril de 2003

Sres.
BUQUEBUS

Antes de comenzar a escribir esta carta y sabiendo que es de vuestra preferencia recibir las quejas en un libro destinado a tal efecto, aunque solicito, me permitan dudar de una encuadernación que resista tales dimensiones, pensé en quién o quienes podrían leer lo que aquí expongo.

Viajé utilizando vuestros servicios el día viernes 18 partiendo de Buenos Aires en el Eladia Isabel a las 0.30 horas con destino a Colonia.

He comprobado que deberían pensar en dejar esta actividad y dedicarse al turismo de aventura.
Cuando llegamos a Colonia nos enteramos que nuestro equipaje, entregado voluntariamente en el puerto de Buenos Aires para hacer más cómodo y placentero el viaje para el pasaje y la tripulación, había sido depositado en la playa de estacionamiento del buque en diferentes montañas, para que cada uno de nosotros, se sirviera retirar sin ningún tipo de control, el que trasladó o uno mejor.

Cientos de pasajeros caminando por encima de las maletas y bolsos buscando en forma desesperada a las 3.30 de la mañana sus pertenencias y escuchando de boca de otros miembros del pasaje la extensa campaña que Buquebús vino realizando en los últimos meses para que entre su servicio y el Tren Fantasma nadie note la diferencia.

Escuché que el 8 de enero una parte de la carga de maletas se les cayó al río. No está mal. Podrían pensar en incluir alguno que otro pasajero en otras travesías para conferirle al viaje la participación del azar.

No me extraña que tengan ustedes el monopolio del cruce en barco del río. En Uruguay y Argentina siempre alentamos a la inversión a empresas que fijan sus tarifas de acuerdo a la fluctuación del dólar, al cambio internacional, a las leyes del mercado, a la suba del precio del barril de petróleo, a la venta de Ariel Ortega a Turquía y al cambio de las mareas.
El vía Crucis comenzó con ustedes el viernes con una solapada campaña marketinera para que todos nos acordemos de Buquebus cuando lleguen a estas fechas.
Yo podré decirle a mis nietos "Yo viajé en Buquebus" y ellos me observarían asombrados como si hubiese mencionado al Titanic.
Lamento que vuestro personal haya tenido que soportar el injusto malhumor de los que viajamos. Yo pedí un responsable para expresar mi queja pero me derivaron al libro más arriba mencionado
Reconozco que es difícil administrar un barco repleto para quien tiene como objetivo mantener repleta la cuenta bancaria.
Es difícil ganar dinero pagando sueldos a gente idónea que se dedique a pensar en cómo mejorar el servicio sabiendo que éste se mantendrá mientras la gente considere un esfuerzo agotador cruzar el río a nado.
Si pienso en que tratan de abaratar costos quitando personal destinado a esta tarea ¿qué debo pensar sobre la seguridad? ¿Tienen inventariados los salvavidas que funcionen o solo se dedican a que no falte mercadería en el bar y en el freeshop?
En el regreso del domingo noté vuestro interés en mantenernos haciendo extrañas figuras geométricas en el puerto de Colonia que me recordaron a las presentaciones gimnásticas que se hacen en los mundiales de fútbol el día de su inauguración. Haciendo colas para subir al buque dibujamos S, Z y W.
No estaría mal pensar en vender todas estas complicadas prendas a un programa de entretenimientos.
Soy argentino y agradezco que en el cruce de los Treinta y tres orientales no haya existido Buquebus como alternativa. Hoy la historia hubiese sido distinta.
Estoy seguro que vuestra imaginación profundizará en breve la mala atención porque los precios no son compatibles con la eficiencia.

Roberto Molinari

Y un dìa me cortaron el gas:

Buenos Aires, 6 de Agosto de 2000


Sres.
Metrogas S.A.
Comité de Atención al cliente
Gregorio Aráoz de Lamadrid 1360

De mi mayor consideración:

Hace unos días, no tengo en mi poder la nota, antes de salir de viaje, me llegó el aviso de corte de suministro por una factura que no había cancelado en término.

El día 2 de agosto me acerqué a una de vuestras sucursales para efectivizar el pago y luego de realizarlo, en mesa de informes, me entregaron una oblea, para que corriera a colocarla en mi medidor para informar a la cuadrilla que ya había salido a la calle con la lista de medidores a los que debía interrumpir el suministro. Le pregunté a la señorita que me atendió si no había forma de avisarle al personal encargado de la deuda regularizada porque yo debía concurrir a mi empleo y no me daba el tiempo para volver a mi hogar a implementar el moderno sistema de comunicación que ustedes desarrollaron. La respuesta fue negativa. Supuse que el Depto de Logística de Metrogas no se informó sobre la invención del teléfono celular para ubicar al personal que trabaja en la calle.

Cuando llegué a casa del trabajo el mismo día de efectuado el pago no tenía gas y sabiendo que debía abonar la reconexión volví a la misma sucursal de Avenida La Plata al día siguiente a abonarla. Me informaron que para restablecer el suministro debía haber alguien en la casa en el momento que se presentara el personal destinado a ese menester. Le informé a la señorita que vivo solo y que en el edificio no hay portero pero solucionó rápidamente ese problema tomando nota que la cuadrilla podía pedir las llaves de mi casa en el kiosco que se encuentra próximo a la entrada del departamento donde vivo.

La noche del 4 de agosto volví a mi casa y me encontré con una nota de Recruiters & Trainers, empresa al servicio de Metrogas, donde decía que a las 9.30 horas se habían acercado para la rehabilitación y dada la ausencia de moradores en el edificio (el kiosco estaba abierto desde las 7.30 horas según mi reloj) se retiraron sin efectuar el trabajo, sin pedir las llaves como se había informado y demostrando que un nombre con acento norteamericano no es garantía de eficiencia.

Esa misma noche solicité la presencia del Servicio de emergencias por Escapes en la vía Pública. El hombre que se presentó, revisó el medidor y comprobó el corte de suministro. El nuevo sistema que implementaron para esto puede ser anulado solamente por personal de Recruiter & Trainers, que dispone de las herramientas y autorización necesaria, gente que se rige por los husos horarios de Filadelfia y que en ese momento se encontraba durmiendo.

Al día siguiente trato de comunicarme con Metrogas (día sábado) para quejarme por este anormal sistema de trabajo y comunicación y fui atendido por una central inteligente que luego de hacerme marcar más dígitos que si me comunicase con Groenlandia me informó que dentro de las 48 horas (la referencia horaria podía ser de Singapur en este caso) rehabilitarían el servicio.

Llamé inmediatamente a Recruiters & Trainers donde fui informado que de acuerdo a un mapa inteligente que tenían a su alcance sería visitado en un máximo de treinta minutos. Recruiters & Trainers no solo no dispone de celulares sino que además se rigen por un reloj de sol que no debe estar bien orientado porque en ningún momento de ese día ni de esa noche llegaron y su mapa inteligente es para el personal que lo utiliza una herramienta demasiado compleja. Volví a llamar en la tarde del sábado siendo atendido por personal de limpieza e informado que dada la cantidad de trabajo (se nota que tienen índices parecidos entre los cortes de suministro y las explosiones de los últimos días) la cuadrilla se había demorado pero que antes de las 18 horas el problema sería resuelto.

Por un momento pensé que ante la falta de respuesta de Metrogas y Recruiters & Trainers debía recurrir a Torneos y Competencias donde quizás me diesen una respuesta más satisfactoria.

No escapan a la regla general que las empresas estatales privatizadas son tan ineficientes como caras.

Yo pagué por una rehabilitación que aún no se efectuó.

En ningún momento se me informó del convenio que efectuaron con Telecom para que en casos como estos las dos empresas aumenten su facturación.

La fortuna está de mi lado. Pese a estar en época invernal el frío puede soportarse. Ustedes son insufribles. Ustedes piensan en aumentar las tarifas pero jamás consideran aumentar la eficiencia.

Este país es tan maravilloso que puede seguir funcionando pese a que cuenta con empresas de servicios como ustedes.

Roberto Molinari

Y otro dìa se me ocurriò enviar un obsequio por un servicio de Correo Argentino-.

Buenos Aires, 16 de Mayo de 2000

AT: Depto. De Atención al Cliente
DE: Roberto Molinari

Adjunto al presente el comprobante de pago de un servicio de Teleregalo que aboné en la sucursal Facultad (Av. Córdoba 2233).

Dicho servicio fue contratado con la intención que el envío llegase el día 15 del corriente a Stella Maris Santana, Migueletes 1281 – 1770 Aldo Bonzi entre las 16 y las 20 horas según fui informado por la Srita. Graciela Martínez.

El envío no llegó en el día 15 e hice el reclamo a vuestro teléfono 4316-3000 siendo atendido por la Srita. Alejandra, quien me aconsejó esperar hasta las 13 horas del día de hoy.

Cuando volví a reclamar, cumplido ya ese lapso, me sugirieron que llamase a la sucursal donde lo efectué. Lo hice, porque supongo que en un plan de restricción de gastos a Ustedes no le permiten abusar de la línea telefónica para responder por vuestro ineficiente servicio.

Me pidieron que me acercara a la sucursal para efectuar el reclamo y lo hice con la firme intención de saber hasta donde los conceptos marketineros pudieron limar su oxidada burocracia interna.

La Srita Graciela y el Jefe de la sucursal estuvieron comunicándose con el centro de distribución. Por el tiempo de espera (unos cuarenta minutos) supuse que dicho centro queda en Estambul y no dentro de los límites de nuestro país.

Quise recuperar los $16,80 que pagué para que vuestra ineficiencia no se transformara en una estafa y me contestaron que debían corroborar el porqué del incumplimiento y que no podían reintegrarme dicho importe si no efectuaba un reclamo por escrito. No me aclararon si esto es mediante una carta documento, lo que demuestra que pueden ser negligentes pero saben cuidar el negocio. No tengo idea cuánto me saldría dicha carta.

Creo que confundieron los conceptos de promoción y servicio al cliente. El cliente debe salir de cualquiera de vuestras sucursales satisfecho con la respuesta y la cordialidad con la que fue atendido y no con ganas de ir a buscar un bidón con cinco litros de nafta y resolver la diferencia al estilo Nerón.

Los $ 16,80 deberían ser ajustados en proporción a un incumplimiento que para mí puede ser vital y a ustedes por la forma de atenderme ya me dejaron claro que importancia tiene, por el tiempo que demoré en el teléfono haciendo los reclamos, por el tiempo en acercarme hasta esa sucursal pintada tan desagradablemente para la gente de buen gusto, por el tiempo que llevo tipeando esta carta y el que demoraré en enviar el fax, pensando en que con este reclamo ustedes contarán con un nuevo elemento de higiene personal. Seguimos achicando gastos.

Espero que además del reintegro del dinero, llegue desde Estambul la respuesta que todavía no me dieron. Dejé mis datos personales. Omití decirles de qué signo soy en el horóscopo chino.

Soy un hombre esperanzado y creo más en la gente que en los sitemas. Espero que haya entre ustedes alguien con la dignidad suficiente y el coraje para llamarme y darme una satisfacción. Tienen 24 horas. Tengo las copias listas para los medios de comunicación, siempre ávidos en destacar los cambios con las empresas privatizadas.



Roberto Molinari
Por esta me enviaron como respuesta seis servicios sin cargo.

Y un dìa una amiga y colega me contò que no le daban respuesta por su reparaciòn del servicio telefònico.

Sres.
Telefónica Argentina.

No salgo de mi asombro al recordar algunos cortos publicitarios de vuestra impronta que nos hacían pensar en todas las cosas que habían cambiado con vuestro desembarco en nuestras playas, parecido a otro que ocurrió hace algunos años con un tal Cristóbal a la cabeza y que vuelve a poner en vigencia aquella frase "La historia se repite".

En aquella oportunidad vuestro ingenio europeo nos dejó deslumbrados. Era maravilloso observar nuestra imagen en un espejo y perder de vista en este suelo un metal amarillento que con eficacia se encargaron de estibar en vuestras bellas naves.

Lamento decirles que repitieron el truco y nos hemos dado cuenta.

Después de aprovechar la oferta de privatizar una compañía estatal por decisión de una funcionaria que hoy se encuentra entre rejas, abarrotar vuestras arcas con tarifas inimaginables en continente alguno, hoy deciden abandonarnos, embarcando nuevamente la magnífica tecnología de última generación y dejando en nuestras manos unos bellos pero inútiles artefactos que pasaré a utilizar como pisapapeles porque para lo que fueron concebidos, su utilidad es nula.

Desde el día 17..... me encuentro sin línea telefónica.

He reclamado en incontables oportunidades recibiendo como respuesta la promesa de una urgente visita y solución.

Si es que la reparación del servicio exige que esperemos el apoyo logístico de la central española, le ruego que me avisen si dicho apoyo está cruzando el Atlántico a nado para que yo pueda administrar con anticipación mis comunicaciones. Se acercan las fiestas y no soy muy veloz escribiendo cartas a mis familiares.

Soy docente de teatro y por fuera de los gastos que me ocasiona realizar las llamadas desde vuestros bonitos locutorios (jamás se me ocurrió pensar que esta podía ser una nueva modalidad comercial para atraer clientes), estoy perdiendo alumnado que no puede comunicarse conmigo ya que en este continente hemos perdido la tradición oral aborígen y no sabemos enviar mensajes con señales de humo.

Se que no me indemnizarán porque podrán ser lentos en el servicio de reparaciones pero los noto muy veloces en el área jurídica. Temo que reparen mi línea telefónica cuando deba comunicarse conmigo vuestro asesor legal.

Una duda. ¿Es verdad que vuestra línea de celulares se llama Personal porque por el tamaño de los artefactos no les alcanzó la superficie para imprimir la palabra Doméstico?

Recuerdo a Adrián Suar viajando en un taxi y pensando en ustedes.

Les puedo asegurar que yo no me veo como él. Cuando levanto el auricular y vuelvo a comprobar que no tengo tono, subo mi tono de voz acordándome de la Madre Patria, de vuestras madres, de Cristóbal, de los espejitos, del valor de la última factura abonada.

No les pido una respuesta. Como usuario, les exijo una solución.

Tengo un nutrido grupo de amigos periodistas deseosos de recibir una carta como ésta, enviada a una empresa privatizada, favorecida por espurias negociaciones y lo suficientemente lenta como para hacernos percibir que vuestra filosofía comercial en otros países donde no serían admitidos, se considera estafa.

Deby
En realidad firma y documento.

Como muchos, tuve que renovar el contrato de alquiler.

Buenos Aires, 7 de Septiembre de 2001

Sres.
Ana María
Raúl:

Tengo una serie de dudas que surgen después de las últimas charlas telefónicas.

Creo que ustedes como la propietaria están al tanto de la situación económica actual en la Argentina. Bueno, yo también vivo aquí. Sabrán que el 70% de los alquileres se está abonando fuera de término y esto no obedece a que los inquilinos quieran dejar de cumplir con sus obligaciones, hayan efectuado depósitos en el extranjero y tengan un problema de liquidez. Que los nuevos contratos se firman con cláusulas más elásticas y con rebaja en los precios.

Leyendo con ustedes esta situación, después de haber firmado dos contratos anteriores con vuestro consentimiento y el de la propietaria, sin que mediaran armas ni amenaza física alguna, no comprendo tres puntos.

· Trabajo en una empresa que para darle crédito a sus clientes les pide una garantía inmobiliaria. La averiguación de las condiciones en que se encuentra esa propiedad le sale a la empresa $ 20. A mi ex esposa por la renovación del nuevo contrato y para la misma averiguación le cobraron $ 50. ¿Porqué ustedes pretenden cobrarme $ 150. ¿La investigación la hace el F.B.I., los cascos azules de la ONU, el Juez Baltazar Garzón? ¿No creen que se trata de un error? ¿No creen que quién hace las averiguaciones les estará cobrando la movilidad a Medio Oriente?
· Me cuesta un enorme esfuerzo como a ustedes hacerme de dinero legal y la señora propietaria quiere que gaste $ 65 en un escribano. ¿Espera una herramienta extra para asegurarse que no voy a firmar con una lapicera que luego de ser utilizada se borre lo que acabé de firmar? ¿Considera que el escribano conoce a un par de matones que pueden obligarme a cumplir con lo que firmo?
· ¿Tiene ella un dato fehaciente de que me encuentre mudando mis cosas y sus muebles en forma progresiva y en horario nocturno para sospechar que me voy a ir sin pagar? ¿Recuerda que ya firmó conmigo dos contratos con anterioridad?
· No necesito un escribano. Es más dudo de todos ellos, incluidos los que veo en los programas de televisión. Me da lo mismo Pratto Murphy que Silvio Soldán o el Soldado Chamamé.
El lunes Carlos Guarnerio tendrá las llaves de mi departamento para que se acerquen a ver en qué condiciones está.
Escribo la presente porque dudo (se trata de eso) en poder sostener sobre estos puntos una conversación telefónica. Ruego que luego de leerla la mediten.
Si es necesario tener todas las cuentas al día, es necesario también demorar unos días la firma del contrato.

Sin otro particular, los saludo atentamente,


ROBERTO MOLINARI


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