sábado, 31 de octubre de 2015

El borrador de Mauricio


Hernán Pigotti, nuestro periodista especializado en  investigación política, tuvo acceso al borrador de primeras ideas a implementar en la gestión de gobierno de Mauricio Macri. Sintiéndose cerca del sillón del Rivadavia, Mauricio quiere que se marque la cancha de entrada con medidas claras y contundentes que certifiquen que empezó otra etapa en Argentina.

Primeras medidas tomadas por el celular de Pigotti sobre el borrador de Mauri:

Pintar de amarillo la Casa de Gobierno.
Comprar globos
Instalar una calesita para Antonia en la entrada de la Casa Amarilla
Un mail a Obama, otro al Papa y otro a papá
Nombrarme Teniente General Ingeniero.
Comprarle una corbata a Melconian
Pedirle un reportaje a Lanata
Declarar el Día de los Derechos PRO
Iluminar el Congreso con motivos de luces navideños.
Hablar con jóvenes  para fundar “La Alsogaray”
Organizar suelta de palomas para cuando ingrese a mi despacho.
Averiguar costo de toldo amarillo para cubrir la 31
Acondicionar el despacho de Duràn Barba.
Organizar el Menù de la Casa Amarilla
Nombrar a Niembro como asesor deportivo.
Declarar a Roca como héroe nacional.
Abrir cadenas de fast food con el nombre PRO y Light
Comprar cuaderno con menos hojas para borradores de ideas

martes, 27 de octubre de 2015

Conversaciones entre Federico y Manucho


miércoles, 21 de octubre de 2015

No es el primero


El tipo, como buen oriental, con humildad, paciencia y perseverancia, me fue rodeando de grandes gestos que lo definen nítidamente.

Tuve dos o tres charlas monumentales que atesoro. No siempre vinculadas al trabajo, ya que no solo de pan vive el hombre. De todas, salí enriquecido, en todas ellas hubo algún dato que me dejó boquiabierto.

Le dije, como al pasar: estoy leyendo “Mientras escribo”, de Stephen King, un decálogo de consejos para quienes creen que pueden escribir y hacerlo bien. El libro me lo regaló Ayelén, mi hija, que tiene también, como él, un poco de sangre oriental y presta mucha atención a todo aquello que parece de mi interés. Un libro que recomiendo con los ojos cerrados y que le anticipé, ya que festeja cumpleaños el mismo día que yo, otra característica singular, que le regalaría.

Se lo llevé ayer y el muy hijo de puta, cuando le entregué mi obsequio, abrió el maletín que porta siempre consigo como los mormones la Biblia, extrajo un sobre y me lo entregó. Era Stephen King dibujado con esa precisa mano de relojero que posee. Estaba sin lentes, no alcancé a leer la dedicatoria.

Me está rodeando. Yo lo sé.

El afiche del espectáculo tiene su sello. En mi casa hay un texto sobre mí que publicó, donde exagera virtudes como si fueran mágicas. Y claro, yo, como leonino y egocéntrico de pura cepa, lo enmarqué en lo de Claw y lo colgué en el living, para que todos lo vieran.

Aparenta muchos menos años de los que tiene, esos artificios que conservan los sabios. Suele merodear Barrio Jardín. Es uruguayo. Se presenta casi siempre diciendo Julio, sin hacer mención a su apellido. Firma sus libros y sus cuentos como Julio Parissi. Tengan cuidado.

miércoles, 14 de octubre de 2015

El escenario


Las horas previas al estreno son puro vértigo. Ésa sensación de vacío en la boca del estómago, el salto del clavadista, la adrenalina. Son los pasos hacia el ascensor de casa con el vestuario en el bolso, minutos en que uno se pregunta porqué eligió esto, porqué tiene  que disponerse a sufrir tanto.

También es el paso final de un cúmulo de sensaciones donde participaron generosamente mis amigos. Éste espectáculo tiene eso, la  participación voluntaria, vital y amorosa de amigos.

Cuando terminaba de escribir la canción posterior al relato del “Gaucho”, consulté a mi maestro de historia, Jorge Cattenazzi. El afiche es la aplicación perfecta de una idea que plasmaron Fernando Suárez  y Julio Parissi. La dirección es del talentoso Eduardo Calvo, el portazo de la mujer es un envío de David Mantecón desde España.

No es solo el trabajo de unos meses de escritura y ensayo. Son las miles de horas anteriores en borradores, cuentos, canciones, poesías, chistes, las funciones en otros lugares. Las bellas funciones y las otras.

Fue un estreno emocionante, como todo parto, como toda creación.