miércoles, 18 de febrero de 2015

Versos del tuerto

En el tupido rosal
he contado mil espinas,
No tengo en cuenta las rosas
Solo lo que me lastima.

La crema sobre el pastel
 un suave dulzor le otorga
Pero no pienso en delicias,
Reparo en lo que me engorda.

El tren ha vuelto a pasar
 Y es veloz como un silbido,
Ha vuelto a vivir mi pueblo
Pero yo pienso en el ruido.

Estalla el parral de uvas,
pienso en el dulce y el vino
pero se llena de aves
y me despiertan con sus trinos!!!

Es bello el amanecer,
bella la vista del río,
seguro voy a enfermar
con la humedad y el rocío.

Todo el mundo de festejo,
todo el mundo ríe y canta
Nadie piensa que mañana
le dolerá la garganta.

No todo es negativo,
no todo una cruel tristeza
hemos comido y bebido
que enchastre hay en la mesa!!!

He vuelto a vacacionar
tardes de playa y asado
pero les debo aclarar
tuve tres días nublados!!!

Por el Caribe en crucero
champán, caviar, meta y meta,
pero me mata el impuesto
que apareció en mi tarjeta.

Miro mi vida a esta hora,
a nadie le voy con cargos,
no guardo dulces recuerdos
solo evoco los amargos.

miércoles, 11 de febrero de 2015

El Sol del 18 viene asomando

Si va la Pando, si va Lilita
y va Mauricio con Gabrielita,
Patricia Bullrich con los fiscales,
Lagomarsino y ex policiales.

Si va Susana y con ellla Mirtha
con los panqueques y las tortas fritas
Si va Larreta y Marìa Pìa
con sus custodios y sus espìas.

Irán carteles, irán pancartas
"Muerte a la yegua", "Néstor llevala"
todos diciendo que ellos son Nisman
que es diKtadura de una asesina.

Si va Magnetto, si va Lanata
con Longobardi y María Granata
si va Tinelli con Barrionuevo,
si va Grondona mostrando un huevo.

Linda la marcha del dieciocho,
la escarapela, ¿dónde la abrocho?
llevan perfumes en sus carteras
la 22 va en la guantera

miércoles, 4 de febrero de 2015

Señales para consultar a un psicólogo II

Ante el éxito de la primera entrega, compartimos nuevos tips que te pueden inspirar a pedir ayuda. Nuevas señales a tener en cuenta.

Vas a visitar a un paciente internado en terapia intensiva, entrás a la habitación con flores, te hacés un selfie con el paciente dormido, las flores y vos y lo publicás en Facebook.

Entrás a una galería de cuadros comiendo un helado y sin dejar ni el cucurucho ni la cuchara, le señalás con el pie a la persona que te atiende cuáles son los cuadros que te interesan.

Discutís en voz alta con el GPS de tu auto.

En ciertas discusiones pensás en un hacha.

Vas por Av del Libertador en bicicleta, sin manos, con auriculares puestos y leyendo el Ipod.

Vas a misa en la mañana del domingo donde lees el evangelio, cantás los salmos, y por la tarde vas a la cancha donde te convertís en Garlopa Sánchez y su cadena humeante.

Cuando hablás de tu furia la definís como “Tu relato salvaje”.

“Es un secreto, no se lo digas a nadie” le confesás a 137 personas en menos de 48 horas.

Confundís el picado de fútbol entre amigos con la final de la Champions League y en cada patada que pegás se te sale el botín.

Escuchás la voz de Alá dándote una lista de infieles y la dirección de una armería.

Crees que las publicaciones de Facebook están dirigidas a vos de manera exclusiva.

Compras el horóscopo del año para seguir al pie de la letra las elecciones del destino ya marcado aunque en el libro no diga que volverás a comprarlo el año que viene.

Compras un libro para ganar un millón de dólares sin reparar en la edición de ejemplares con las que hizo el autor el millón, fortuna  a la que vos contribuiste.

Te sacás fotos sobre tu tabla de windsurf sintiéndote el Almirante Nelson.


Cuando andás por la calle, rodeado de gente, hacés públicas viejas rencillas de la niñez con tu amiguito imaginario.