viernes, 28 de enero de 2011

23



Rara coincidencia que el número de pisos coincidieran con su edad.
Pero estas decisiones que no caben en nuestras cabezas forman parte de otras coincidencias y reveses más dramáticos y fatales.

Una mujer de 23 años cayó hoy al vacío desde el piso 23 del Hotel Panamericano, ubicado frente al Obelisco porteño. A pesar de la caída, sobrevivió gracias a que impactó sobre el techo de un taxi estacionado.
Según se informó, la víctima se arrojó desde el piso del buffet del hotel y no se trataría de una pasajera ocasional no alojada en el lugar.
Alberto Crescenti, titular del SAME, dijo que la mujer padece "politraumatismos diversos" y fue trasladada al hospital porteño Argerich, donde recibió los primeros auxilios de emergencia.
Lo que no dicen los diarios es que las heridas fatales las llevaba encima antes de tomar la decisión de arrojarse al vacío.

lunes, 17 de enero de 2011

Dos al hilo

No me pregunten porqué.
Porque pueden ser otros los tramos rescatables de este espectáculo.
Lo que me gusta a mí no tiene porqué gustarle a otros, pero no podemos afianzar la democracia nacional con estas nimiedades. No es una tribuna, ni es un voto.
Aquí van otros tramos. Ahora voy con dos. Que los disfruten.




viernes, 14 de enero de 2011

Casi poesía

Ninguno de estos textos se encuentra alojado en mi cuaderno.

Venimos de otro tiempo
y nadie lo sabìa.
No habìa calendarios,
los dìas transcurrìan
como el cauce de un rìo.

Querìamos lo mismo,
sin magias ni fortuna,
el Destino era una incògnita
sin raìces matemàticas.

Andàbamos a ciegas
sin temerle a casi nada,
quizàs al desencuentro
la ausencia de señales
no impide carreteras.

Venìamos despacio
no por respeto al riesgo
hay cosas que maceran
en un tiempo ùnico y exacto.

Escrito en español originalmente y traducido al portugués, quizás para facilitar la comprensión de la Musa Inspiradora.

(02/04/2009)

O que escrevo sobre vos não está na água,
Nem na areia.
O que escrevo sobre vos não está no màrmore
Nem em papéis soltos.

O que escrevo sobre vos não tem datas
Nem vencimiento, nem lìmites.
O que escrevo sobre vos tem motivos,
Jamais dúvidas, nem perguntas.

O que escrevo sobre vos é imborrable,
Como a Lua e os planetas.
O que escrevo sobre vos é musical,
Quase como teu nome



Si pierdo la mesura imaginable,
los datos sobre mi,
los recuerdos, la memoria, los espejos.
Si hablo otros idiomas,
si apruebo con el cuerpo y con el alma
y el gesto acompaña involuntario
la firme sugerencia del deseo.

El alma tiene un mapa y no se pierde,
no se pierden los pasos,
no existen los enigmas,
las preguntas agobiantes, las noches de vigilia.
Serà esta luz nueva la que alumbre
los simples, venturosos nuevos dìas.

jueves, 13 de enero de 2011

En breve

En los próximos días iré colgando partes del espectáculo "La República que los parió" en este blog.
Se puede decir que a pedido del público...Que no siempre fue muy numeroso pero siempre fue el mejor.

martes, 11 de enero de 2011

La República que los parió

Cada uno de los espectáculos tuvo lo suyo.
Fueron escritos y actuados en diferentes momentos. Y no hay de ellos muchos registros mas que los que alcanza a albergar la memoria.
Este tiene muchas particularidades que lo hicieron especial. Y hace muy pocos días un amigo le cambió el formato para poder alojarlo en la web por tramos.
Un compendio de tramos que disfruto. No necesariamente pueden coincidir con tu gusto personal. Pero voy a compartirlos.

domingo, 2 de enero de 2011

Síntomas

El hígado me late
después de una noche de amigos y vino
porque tiene la propiedad de hacerle eco al corazón un día después.
La cintura se curva
cuando juego al fútbol
y se aliviana el peso corporal por efectos de la camaradería.
La vista se vuelve borrosa
cuando la nube de una tristeza
presagia una lluvia compartida.
Me duelen las rodillas
en aquellas escaleras que conducen
a la cama de alguien querido que está enfermo.
El oído se agudiza
si las palabras que escucho me sorprende,
aceleran mi pulso,
forjan el arqueo de mis labios,
sintonizan mi frecuencia.
El pecho anida un hueco
cuando las distancias se prolongan,
el tiempo pierde el paso y el compás de siempre
y los días se convierten en rutina.