lunes, 16 de junio de 2008

Extranjeros, no nos crean


Escuchè las cacerolas y los bocinazos mientras cenaba.
Me he cansado de ver imàgenes de los actos que el sector agropecuario organizò en diferentes lugares, sobre todo en Rosario el 25 de mayo de este año en el monumento a la bandera. Cadenas de mensajes de texto en los celulares para sincronizar el horario de la protesta colectiva.
Rimas espantosas de un gaucho que hablaba de todo lo que le costaba trabajar el campo, enviadas en un Power Point de muy buena confecciòn, cientos de mails enviados por personas que se unen en una cadena de mensajes que no entienden.
Y estoy viendo las manifestaciones en las calles. Banderas, muchas banderas.
Buen trabajo de los sectores màs duros de la Argentina que tambièn trabajaron bien en otras èpocas.
Me acuerdo que tambièn la gente se manifestò espontàneamente, con las mismas banderas, con el mismo entusiasmo el 2 de abril del 82, cuando en la Plaza de Mayo y con unos cuantos whiskies encima y unas lìneas de cocaìna de la mejor calidad, otro presidente, no electo, nos hablaba.
Todos èramos argentinos manifestàndonos.
Todos querìamos decir que dàbamos la vida por la Patria y que ìbamos a expulsar a los ingleses.
Llenamos la plaza màs que ahora con la banderita en la mano apoyando a un gobierno que dos dìas antes habìa reprimido con balazos de goma una protesta.
Y la llenamos otras veces en una muy infelices pascuas. Siempre con la banderita.
No creo en que Vox Populi, vox Dei. El pueblo argentino no tiene voz. No la tuvo en la Revoluciòn de Mayo, no la tuvo cuando ganò un riojano que nos dejò en la crisis màs espantosa, creyendo en esa màgica fòrmula en la que un dòlar valìa lo mismo que un peso.
Nuesto himno dice claramente, Al gran Pueblo argentino, salud!!!. Nunca salimos del estado febril de la meningitis.
Siempre deliramos de fiebre.
Hoy en un programa que lleva 40 años de emisiones, donde una señora considerada Diva, almuerza con las figuras del momento, vi a los dirigentes del campo y a la señora Carriò como invitados.
La Diva dijo: "Nunca vi nada peor en este paìs".
La señora debe haber estado ausente desde el 76 al 83, cuando este paìs soportò una de las dictaduras màs sangrientas: 30.000 desaparecidos. No es comparable, me parece. Hasta prometiò pensar en la oferta que le hacìan desde uno de los cortes de ruta para hacer su programa allì. Cuànto fervor democràtico!!!
Estos formadores de opiniòn con sus comentarios a veces sutiles, a veces groseros, empujan, estimulan, impulsan, generan, inspiran y se instalan en el inconsciente colectivo con sus frases de cartòn, vacìas, pero altamente eficaces. Son como aquellos que en el 78 armaron una calcomanìa que la gente pegaba en la luneta trasera de sus automòviles: Los argentinos somos derechos y humanos.
Parecidos a los que ahora escriben Andate imberbe en una pintada en la calle, el mismo epìteto que utilizò el Gral Peròn en un acto en Plaza de Mayo para expulsar a los Montoneros. Parece ser que Cristina Fernàndez, la presidenta, es igual a ellos, a los montoneros.
Los sectores duros, lèase la derecha, se han sofisticado, aggiornado y se mezclan con la gente comùn utilizando herramientas como los piquetes, los cortes de ruta, que hasta hace poco parecìan ser solo patrimonio de los movimientos de izquierda.
Dicen los medios de comunicaciòn, otros que han sabido mentirnos a menudo, que en el Exterior miran con preocupaciòn los sucesos, que temen por nuestra integridad, que probablemente volvamos a llevar a cuatro dìgitos a esa famosa calificaciòn fondomonetarista "Riesgo Paìs", que los diarios critican la gestiòn gubernamental y que haya este descontento.
Recordè el descontento mundial y las protestas contra la invasiòn a Irak por las armas quìmicas.
No nos crean.
Si llueve, la soja no se moja.




martes, 10 de junio de 2008

Humos del vecino

La mayorìa de las veces, antes que el fuego, el humo da sus señales.
Y el fuego hasta entonces invisible, aparece.
Unos dìas atràs, Buenos Aires apareció envuelta en una nube de humo. Era difícil respirar, ardìan los ojos.
Los sojeros, evitan desmalezar encendiendo los pastizales. El humo, empujado por el viento, llegò a la ciudad.
El fuego llegò después.
Desde hace 90 dìas mi paìs se mantiene en vilo por una huelga de la gente del campo, que entre otras cosas provoca el desabastecimiento y el alza de los precios.
Recuerdo que mucha de esa gente, cuando se encontraba frente a un piquete, opinaba que habìa que terminar con todo eso y meter en cana a esos negros que no quieren trabajar.
El piquete ahora fue utilizado por ellos para bloquear las rutas e impedir que granos, leche, carne, llegue a la Capital o a los centros de distribución. Parece ser que algunas cosas son ilegales cuando otros las practican.
Humos del vecino.
En mi paìs se habla de redistribuciòn de la riqueza. Y automáticamente aparecen voces que dicen lo mismo que decìan hace décadas, cuando la que gobernaba era otra mujer, què disparate, una mujer en el gobierno, una tilinga que solo quiere mostrar su poder, sus joyas y sus carteras compradas en Europa. Cristina Fernàdez y Eva Duarte son el eje de un mismo discurso.
Y escuchè con espanto decir a vecinos míos: “No tiene que terminar el mandato.”
Y escuchè con un espanto mayor decir en otro lugar: “Es un gobierno de montoneros”
En este paìs, en mi paìs, se juegan revanchas todos los dìas.
Es un paìs difícil de gobernar. Un paìs que pasa por una crisis como èsta y ya se habla de corralito, estampida del dólar, malestar.
El campo se autodefine como la Patria.
El campo dice que gracias al campo, este paìs se puso de pie.
Desde hace muchos dìas, circulan por Internet una serie de correos electrónicos que años atràs circularon para atacar a un riojano que en una década tuvo un efecto parecido a la bomba de Nagasaki. Como si este gobierno y aquel fueran lo mismo, como si las cosas se dirimieran por la manera de mirar en el bolsillo de los otros.
Los vecinos hacen humo.