sábado, 29 de agosto de 2015

Federico y Manucho se escriben

Hooola, Manucho, ¿cómo andás, mi viejo? Te mando una foto de la camioneta que le compré a Juan Cruz. Lavándola está Cristina. ¿Te acordás que te conté que iba a contratar a una para llamarla Cristina para tenerla cagando todo el día? Bueno, esta se llama Marta pero aceptó que le cambiáramos el nombre. El nombre laboral, digamos, no? Como los gatos, no? Que se llaman Elsa pero se rebautizan Wanda, Vanesa, Yiyí. Está chocha con la ropa que le dimos. Y, mientras plancha la dejamos ver un poco de las novelas mexicanas y las primeras actrices se visten así. Viste como son los mariachis. Resulta que la sirvienta era la hija del patrón pero no lo sabía hasta que se acostó con el hermano. A ellas les encanta porque son los pobres que pasan de un día para otro a ser como uno, aunque como uno no serán nunca. Seguirán siendo como ceros. si, se hacen querer, casi por todos. El perro la mordió un par de veces... Un Rotweier tenemos, pero con un par de vacunas anda como nueva. Las botas se las pusimos porque Tommy siempre le quiere agarrar los tobillos. No sabés como barre con el perro al lado. Después le muestro que le sacamos una foto así se la lleva a los chicos y se da dique por el barrio.

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