sábado, 20 de noviembre de 2010

La Revolución de Narjundi


A las 6.38 de hoy, las fuerzas insurgentes de Narjundi, lideradas por el Comandante Calabaza, derrocaron la dictadura de Tirpin Alah Haibrìm, quien tomó el gobierno de la nación africana en la fraudulenta licitación del 15 de noviembre de 1959.

Haibrím se mantuvo en el poder por dos generaciones aplicando según correspondiese el modelo que aconsejaban sus asesores gubernamentales.

Sus habitantes no podían abandonar el país debido a la aplicación de una férrea cortina de hierro con doble candado, cuya combinaciones para ser abiertos solo conocían el presidente y el jefe de gabinete que aún se encuentra prófugo con los números de la combinación.

El único diario editado en el país "El Haibrím", de sospechoso corte oficialista y relacionado con los grandes capitales internacionales fue retirado de circulación hoy a primera hora

El periódico y su edición de 15 millones de ejemplares, iba hoy a romper su pico de venta histórico de 132, alcanzado en la navidad del 69, cuando junto con la venta se le entregaba totalmente bonificado a cada lector un pan dulce.


Calabaza, líder y estratega visionario:

El Comandante Calabaza, para aprovechar la formación guerrillera obtenida en las selvas centroamericanas y tomando en cuenta que Narjundi tiene el 95% de su territorio cubierto por el más árido desierto del continente, instaló su vivac y asentó las bases de sus tropas en el jardín botánico de la capital, a escasas siete cuadras de la casa de gobierno.

Tras siete días de combate intenso en la tupida vegetación del parque capitalino, que erigieron a la revolución como la más rápida de la historia, tomaron por asalto el Palacio Oficial y detuvieron en su fuga a Haibrim y su familia en la puerta de la ciudad intentando recordar la combinación de los candados que abrían la cortina de hierro.

Los diputados haibrimistas fueron detenidos hoy en el Parlamento mientras votaban en carácter de urgente una ley para declarar al Movimiento Insurgente de Interés Cultural.

La extensa zona desértica impulsó a Narjundi a una economía monoproductora, líder en la venta de materias primas para corralones.

El Comandante Calabaza, cuya imagen se hizo célebre mundialmente por sus discursos a la prensa utilizando un snorkel en lugar del clásico pasamontañas, pronunció su primer discurso como mandatario hablando a la población en la cadena Wal Mart, adelantando que entre las primeras medidas de gobierno, serán derribados los 1537 monumentos eregidos a Haibrím y se quitarán las frases utilizadas para identificar calles, avenidas y paseos públicos, como aquellas que lo hicieron famoso en la década del 60:

"Dale una oportunidad a la paz y ríndete"

"No hay peor esclavo que el que no quiere trabajar"

"Tengo un sueño y hoy lo juego a la quiniela"

"Se lo que quiero y lo quiero ya!"

"Imagina que no hay países... ¿A dónde te vas a ir?"

"Narjundi, donde vos tenès que vivir y yo que gobernar"

"El impuesto vuelve en obras. Mi cuñado va por el tercer piso y sigue"



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