domingo, 23 de octubre de 2011

Los ex amigos

Estaba en un bar cerca de casa, desayunando, cuando el televisor empezó a proyectar las imágenes de su captura, tomadas gracias a los avances tecnológicos de este siglo desde un celular, para ser divulgadas por el Mundo, de Este a Oeste, de Norte a Sur.
Es impactante, entrar en contacto con la realidad y la violencia de este mundo a primeras horas del día, sin nada en el estómago, con un puñado de primeras palabras pronunciadas a los seres queridos.
Era un tipo ensangrentado, facilmente reconocible, porque en los últimos tiempos, su cara estuvo en todos los diarios, en todos los noticieros, forcejeando contra un turba que quería llevarse una parte de él como trofeo.
Me impresionó que esto fuera transmitido como si se tratara de una corrida de toros, ceremonia que aborrezco, donde un animal indefenso lucha en condiciones desiguales, ante una multitud que quiere verlo herido y furioso primero, para disfrutar luego y aplaudir la estocada final del torero.
En este caso era un hombre, pero el rito era el mismo.
Muammar Kadafi hizo el mismo camino que antes emprendieron Saddam Hussein y Bin Laden, en algún momento socios, cómplices o amigos del mismo poder que los derrocó y luego los ejecutó.
Fueron, según la prensa, 40 años de dictadura sangrienta que no preocuparon mucho al mundo hasta hace poco, como tampoco preocupan al mundo los presos de Guantánamo ni las atrocidades que durante años cometieron otros dictadores, a los que no se los invadió, ni se los censuró, ni se los bloqueó como en el caso de Cuba. A Pinochet, por ejemplo, no le sucedió nada de todo esto y murió tranquilo en la cama, como un abuelito bueno.
Cosa rara esta.
Uno internaliza a través del cine, el arte, la historia, los medios de comunicación en general que cuando matan a un malo, los responsables de su muerte son buenos.
La ONU va a investigar si fue un crimen de guerra, porque la Convención de Ginebra exige un tipo de trato muy específico con los prisioneros. Y en el video se lo ve vivo y luego aparece muerto de un balazo en la cabeza.
Algo parecido a lo que sucedió con Ernesto Guevara, que fue prisionero estando herido y sin que peligrara su vida y fue ejecutado después que llegara un telegrama a La Higuera, pueblo donde había sido capturado tras un enfrentamiento, que en clave era una orden "Díganle buen día a papá" y luego entendimos en el desenlace, su significado.
"El Mundo será un infierno" dijo Kadafi. Bueno, creo que esto no es novedad desde el inicio de los tiempos.
Hussein había terminado con una etnia kurda y en ese entonces apenas se escuchó un murmullo de voces horrorizadas, porque los crímenes en este sistema, se miden de acuerdo a la latitud donde se producen. No es lo mismo Medio Oriente, que las Torres Gemelas o Europa o al Sur del Río Bravo, donde Brasil, Chile, Paraguay, Uruguay, Argentina, República Dominicana, El Salvador, Nicaragua, soportaron regímenes sangrientos, para dar unos pocos ejemplos.
No hay nada peor que convertirse en un ex amigo, como lo fueron Bin Laden o Saddam.
Pero esto ya forma parte de la historia. Ahora hay que ponerse a organizar la próxima corrida de toros.
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