sábado, 1 de octubre de 2011

Viajes

Me convertí en astronauta
observando las mil caras de la luna,
y fui Almirante
Interpretando bitácoras de corsario.
Me inicié como hechicero
conjurando maleficios y tragedias.
Me coroné rey
Impartiendo el bienestar en mi comarca.
Fui héroe de guerra y también sabio
y como bandolero dividí mi botín entre los pobres.
Lo tuve todo y casi nada
a la hora de la siesta,
con un libro en las manos
y recostado en una rama de la higuera.
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